Avance tecnológico clave: El "corazón de hidrógeno" de China aumenta la autonomía de los drones en más del 200 %.
El 10 de mayo, la tecnología "High-Power-Density Cathode-Closed Air-Cooled Stack" (pila de combustible refrigerada por aire con cátodo cerrado de alta densidad de potencia), desarrollada por el Instituto de Física Química de Dalian (DICP) de la Academia China de Ciencias, superó una evaluación de logros científicos y tecnológicos organizada por la Federación de la Industria Petroquímica y Química de China. Esta nueva pila de combustible actúa como el "corazón del hidrógeno" para drones industriales, combinando un diseño ligero, una alta potencia y capacidad de refrigeración por aire. Los drones equipados con este sistema han demostrado una autonomía más del doble que la de aquellos alimentados con baterías tradicionales, lo que podría solucionar el problema de la "ansiedad por la autonomía" que ha afectado durante mucho tiempo a la industria.
Antes de la reunión de evaluación, un dron propulsado por hidrógeno El sistema, equipado con la pila de combustible, completó con éxito un vuelo de prueba, demostrando un rendimiento excepcional. La pila, refrigerada por aire, alcanzó una potencia específica de 1970 vatios por kilogramo y una densidad de potencia específica de 1,15 vatios por centímetro cuadrado. El comité de evaluación coincidió unánimemente en que este logro demuestra una gran innovación, especificaciones técnicas avanzadas y derechos de propiedad intelectual exclusivos. La potencia específica de la pila se sitúa entre las más altas del mundo, lo que posiciona a la tecnología en general a un nivel líder a nivel global.
El académico Guo Lin, vicepresidente del comité de evaluación y miembro de la Academia China de Ciencias, declaró en el lugar: «La tecnología "High-Power-Density Cathode-Closed Air-Crought Stack" ha logrado importantes avances originales en innovación teórica, diseño estructural y aplicaciones de ingeniería. Esta tecnología ha resuelto el problema histórico de la baja densidad de potencia específica en las pilas de combustible».

Según los informes, el proyecto ha superado con éxito tres desafíos técnicos clave: el control multiescala de las capas catalíticas, el transporte asimétrico de agua y la transferencia de calor mejorada mediante microcanales, junto con la gestión hidrotérmica. Estas innovaciones abordan sistemáticamente el conflicto inherente entre la retención de agua y el transporte de oxígeno en las pilas de combustible refrigeradas por aire. Chen Zhongwei, líder técnico del proyecto y director del Laboratorio Estatal Clave de Conversión de Energía Catalítica del DICP, señaló que este "corazón de hidrógeno" ha pasado de la investigación de laboratorio a la aplicación a gran escala.
El proyecto ha consolidado un sistema de innovación integral, desarrollado internamente, que abarca materiales, componentes y sistemas, conformando una cartera completa de propiedad intelectual. Se han presentado un total de 21 patentes de invención nacionales. La tecnología ya se ha implementado en aplicaciones reales, como silvicultura, agricultura, inspección de líneas eléctricas y rescate de emergencia.